CUENTOS TURBADORES
Anteayer, día 29 de septiembre de 2025, presenté mi nuevo libro CUENTOS TURBADORES, en la biblioteca Iván de Vargas, en Madrid, en un lugar entrañable muy cerca de la Plaza Mayor. La editorial que lo publica y distribuye es Octubre Negro y el libro es una recopilación de cuentos fantásticos y de terror, en total 8 delirantes relatos, que van desde el humor negro hasta el horror cósmico.
El pozo, El Hombre Lobo de Canto Pelín, Vampirismo moderno, La serenata, El apeadero, Las ratas abandonan el barco, Licaón y El artefacto impenetrable, completan la breve colección. El segundo de ellos, El Hombre Lobo de Canto Pelín ganó el primer premio de la categoría A (adultos) del XXXI Certamen Literario de Navalcarnero, y narra las aventuras y desventuras de un licántropo empadronado en el barrio de la misma localidad (Navalcarnero), y que da título al cuento. El Artefacto Impenetrable fue seleccionado a través de concurso para formar parte de la colección Más Allá del Umbral, publicada por la editorial argentina Rubin, en su colección Luna Roja. El motivo de la colección fue la conmemoración del centenario de la muerte de H.P. Lovecraft y está compuesta de dos magníficos tomos con relatos de autores españoles, mexicanos, argentinos, chilenos, uruguayos, canadienses, estadounidenses, guatemaltecos, costarricenses, puertorriqueños, peruanos, venezolanos, colombianos y brasileños. Ahí es nada.
Los demás relatos de los CUENTOS TURBADORES fueron concebidos aparte.
La presentación fue preciosa, y no es porque se tratara de mi libro y yo sea encantador (que no), sino porque tanto la concurrencia como la organización fue del tipo que pueden alegrarle la vida a cualquiera. Tuve también la ocasión de firmar algunos ejemplares de VLAD, publicado también este mismo año y cuya landing está también en este blog.
Para no extenderme más y permitir que otros opinen, dejo aquí un extracto de la crítica que la propia editorial, Octubre Negro, hizo de la obra:
“Cada uno de los cuentos aparecen tejido con precisión, tiene identidad propia y a la vez se suma a una voz común: la de un narrador lúcido, afilado y con un gusto especial por lo siniestro cotidiano. El autor combina en esta obra una destreza narrativa notable con una imaginación apabullante. Todos los cuentos están impregnados de referentes culturales, históricos y populares que se reescriben con una capa irónica, aunque profunda. La prosa es rica en imágenes, hábil en el ritmo y plenamente consciente del efecto que busca provocar: turbación, pero también risa incómoda, una ocasional ternura o desconcierto. Aunque independientes, todos los relatos comparten un mismo ADN. Prevalece lo fantástico y sobrenatural: la superstición, los monstruos, la muerte. Pero es innegable una cierta preocupación latente hacia los mecanismos de control social: la familia y las instituciones, la herencia, el hogar. Esa tensión entre lo normativo y lo aberrante es constante. En definitiva, creo que Cuentos turbadores es una propuesta sólida y de gran personalidad. El autor demuestra un dominio en el siempre difícil territorio del relato corto, y no se limita a reproducir fórmulas, sino que lo enriquece con su propia y particular visión. Aquí hay crítica social, humor negro, melancolía, y también una sensibilidad muy aguda para explorar la monstruosidad desde dentro, desde lo que nos perturba como especie más que como individuos. Es destacable igualmente la facilidad con que se alternan registros, que van desde lo más lírico e introspectivo hasta lo costumbrista, lo barroco o la parodia. Señalar también algo que agradecemos profundamente: el autor nunca subestima al lector y le ofrece, con estos cuentos, más de un nivel de lectura. Concede autonomía y libertad al lector para llegar hasta donde pueda o desee. Sin duda, esta colección merece ser leída con atención, no solo por los amantes del género fantástico, sino por cualquiera que disfrute de una literatura con ingenio y con hondura.”
